Varios jugadores del plantel xeneize se reunieron a comer antes de afrontar los octavos de final del Clausura
La noche del miércoles reunió a varios jugadores de Boca Juniors y a sus parejas en una cena que reflejó el espíritu de camaradería que atraviesa al plantel. Lejos de los entrenamientos y la presión de la competencia, los futbolistas aprovecharon la ocasión para fortalecer los lazos fuera del campo, en un ambiente distendido y familiar.
Al mismo tiempo, Blondel también replicó en su cuenta una imagen suya junto a la periodista Morena Beltrán, una de las mujeres presentes en la cita. La velada, que congregó a integrantes del equipo junto a sus compañeras sentimentales, se desarrolló en un clima de armonía y cercanía. Este tipo de encuentros suele ser valorado por los protagonistas como una oportunidad para consolidar la unidad del grupo, un aspecto considerado fundamental en la dinámica de Boca.

La transformación que experimentó Boca en los últimos meses no solo se explica por el rendimiento deportivo, sino también por una serie de cambios internos impulsados por Paredes desde su regreso al club. El mediocampista se convirtió en un referente tanto dentro como fuera del campo, promoviendo prácticas que fortalecieron la cohesión del grupo y redefinieron la dinámica del vestuario.
Además de los asados, Paredes introdujo otra modificación relevante en la rutina del plantel. En las últimas semanas, se estableció que durante las concentraciones previas a los partidos solo permanezcan los futbolistas y el cuerpo técnico, excluyendo la presencia de peluqueros, vendedores de ropa, perfumes y otros accesorios, una costumbre que hasta hace poco era frecuente. Esta decisión, impulsada exclusivamente por el mediocampista, apunta a preservar la intimidad del grupo y a enfocar la atención en los compromisos deportivos.

La determinación de Paredes de limitar el acceso a la concentración responde a su convicción de que la preparación previa debe ser un momento de máxima concentración y privacidad. El objetivo compartido es claro: consumada la clasificación a la Libertadores 2026, van por el título del Clausura. En este contexto, la figura de Paredes, junto a la de Edinson Cavani, se erige como el eje alrededor del cual se consolidó la fortaleza anímica y la cohesión del plantel xeneize.
Así es que la presencia de las parejas aportó un matiz especial a la reunión, subrayando la importancia del apoyo familiar en la vida de los deportistas. La imagen del grupo unido, compartiendo una comida lejos de la rutina profesional, refuerza la percepción de cohesión interna que caracteriza al plantel en este momento de la temporada. La iniciativa de organizar este encuentro social evidencia el compromiso de los jugadores con el fortalecimiento de los vínculos personales, un factor que, según coinciden en el entorno del club, puede influir positivamente en el rendimiento colectivo.
Boca disputará los octavos de final del Torneo este domingo ante Talleres de Córdoba en la Bombonera (arrancará a las 20 y el árbitro será Sebastián Zunino).
